Akordans

Sobre nosotros

Que tu comunidad se gestione sola. Con red cuando hace falta.

Akordans ayuda a las comunidades de propietarios a autogestionarse — cuentas, cuotas, juntas online y cumplimiento legal en un solo sitio — con la opción de que la plataforma actúe como administrador legal cuando la comunidad lo necesita. Empezamos en España, con una arquitectura pensada para crecer a otros países.

El problema que vemos

Muchas comunidades ya se autogestionan en la práctica: hojas de cálculo para las cuentas, grupos de WhatsApp, correos sueltos entre el presidente y los vecinos. Funciona, más o menos, hasta que hay que cuadrar el presupuesto, cobrar las cuotas, convocar una junta con los plazos que exige la ley o dejar constancia de una votación que no se pueda impugnar después. Ahí es donde la mayoría de las juntas directivas se bloquean: seguir sin administrador de fincas parece arriesgado, pero contratar uno a menudo significa pagar por una gestión que no se ve y que la comunidad no controla.

Dos formas de usar Akordans

Un mismo producto, dos niveles. Empiezas por el software y subes a gestión completa cuando lo necesitas, sin cambiar de herramienta.

  • Base — solo software. La comunidad sigue siendo su propio administrador: contabilidad (presupuesto, reparto por propietario y conciliación bancaria), cobro de cuotas por domiciliación, juntas híbridas u online con voto digital y actas, seguimiento del fondo de reserva frente al mínimo legal, y un calendario de cumplimiento que te dice qué toca y cuándo.
  • Managed — todo lo anterior y, además, la capa con responsabilidad: representación legal de la comunidad, reclamación de impagos (incluida la vía judicial, a través de una red de abogados colaboradores), gestión de incidencias y obras con proveedores, tramitación de subvenciones y una línea de asesoría legal.

Por qué confiar en Akordans

La IA es rápida redactando actas y acuerdos a partir de una votación, pero no firma nada por vosotros. Cada acuerdo que puede tener consecuencias legales pasa por un abogado colaborador antes de considerarse vinculante: la IA propone el texto, el abogado lo revisa, comenta o aprueba, y solo entonces la comunidad puede darlo por cerrado. Todo ese recorrido — quién cambió qué y cuándo — queda registrado, así que en ningún momento hay una decisión “fantasma” que nadie pueda explicar después.

Es un punto intermedio entre autogestionarse sin red de seguridad y pagar por un administrador de fincas tradicional cuya gestión es difícil de auditar desde fuera: la junta directiva mantiene el control del día a día, y un profesional real responde de lo que importa.

Un producto, varios países

Las reglas cambian de un país a otro — el fondo de reserva, cuándo es obligatorio un administrador, los plazos de las asambleas — pero la forma de una comunidad es la misma en toda Europa. En Akordans esas reglas legales son datos, no letra pequeña escrita a mano: por eso podemos empezar en España y llegar a Portugal, Italia, Alemania o Francia sin rehacer el producto para cada mercado.

Quiénes somos

Somos un equipo pequeño con experiencia en tecnología y en la gestión del día a día de comunidades de propietarios, trabajando junto a un despacho de abogados colaborador especializado en propiedad horizontal. Seguimos construyendo Akordans junto a las primeras comunidades que lo usan, así que si tenéis dudas o sugerencias, nos encantará escucharlas.